lunes, octubre 20, 2008

Bugs


El entomólogo sacó de su bolso un orondo escarabajo rinoceronte, y agitándolo ante la cara del atracador le instó a desistir de su empeño. El delincuente seguía en sus trece, pero ya con un poquito de asco.

1 comentario:

  1. muy divertido. me gusta como cierras los relatos.

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