lunes, septiembre 13, 2010

Cuentos Pupilares

Aquella mañana no sonó el despertador. El Lobo Feroz se quedó dormido y Caperucita Roja cruzó el bosque y merendó tranquilamente con su abuelita sin sospechar que la humanidad había perdido un gran cuento.

6 comentarios:

  1. qué sería de la humanidad sin caperucita roja y su lobo?

    :)

    ResponderEliminar
  2. Anónimo4:18 p. m.

    Pues sí, no hay más que verlo: http://en.wikipedia.org/wiki/Little_Red_Riding_Hood

    ResponderEliminar
  3. Éste me gustó, Sego. Me encantan las parodias y versiones de otros textos, entre ellos los clásicos infantiles.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Quien madruga sale en el cuento.
    Salut

    ResponderEliminar
  5. Hubiera sido una pena no conocer a Caperucita y al lobo, y a su abuelita, y a este cuentito...

    Un saludo indio

    ResponderEliminar