lunes, febrero 20, 2012

Blanco y negro

Ambos frotaban su cara con maquillaje blanco cada mañana a la misma hora. Guantes blancos cubrían sus manos mientras ajustaban sus blancos zapatos de cordones blancos a sus blancos pies. Pantalón y camisa blancos, a juego con una chaqueta de un blanco inmaculado para él, ella medias blancas y vestido blanco con lazos de gasa. Coronaban su cabeza con sombreros blancos y complementaban sus atuendo con un pañuelo de blanca seda él, y con una sombrilla calada en blanco ella. Subían a su pedestal y allí permanecían inmóviles, recibiendo el agradecimiento y la indiferencia a partes iguales de los viandantes. Así día tras día durante años, era su vida y eran felices así. Ayer pasé por la plaza y no les vi, solo vi en un pedestal a un hombre estatua de rostro negro, con negros guantes y zapatos negros, con negros chaqueta y pantalón. Un sombrero negro y un negro pañuelo de seda. Una lágrima negra resbalaba por su mejilla.

1 comentario:

  1. Hermoso, muy hermoso. De un blanco fantasmal y triste.
    Salut

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