viernes, febrero 17, 2017

SIETE VIDAS CORTAS: VIDA 7



El fuego arrasaba los árboles. Los animales huían sin rumbo aturdidos por la voracidad de aquel furioso y despiadado enemigo. Aquellos hombres acababan de perder su refugio y su principal fuente de comida. La noche se volvió roja y centelleante, el asombro y el temor provocados por las llamas despertaban en sus mentes algo nuevo y extraño…algunos lloraban. De pronto, la lluvia hizo acto de presencia, una cortina de incesante agua enfrió la pasión de aquel coloso ígneo, agotando su fuerza hasta más allá de las ascuas. Contempló el pequeño arroyuelo que parió la lluvia y miró su efecto sobre el fuego. Entonces lo entendió. Sonrió, inspiró y besó el agua antes de morir.

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