martes, enero 17, 2017

Tarasquivia



Debería pegarme una ducha y salir al espacio a buscar ratones. Tal vez la ensalada de ánimas y velas servida sin templar y devorada sin remordimientos me haya hecho concebir un nuevo horizonte donde solo habitan la desidia y el infortunio, no lo sé. He recogido la cosecha azul de soslayo sin saber muy bien a dónde me dirigirían mis caducos pasos, imaginándome una vez más rodeado de pastos y verdes limas en un océano de impávidos alcotanes cuyos ojos muertos reflejaban la alegría de un pasado adusto. He temblado y he rimado mil palabras malsonantes en una cadena infinita de asonancias y derivas inventadas en idiomas que no existen. Me he muerto y enterrado; he resucitado al rato y me he vuelto a morir. Un minuto, una hora, un día o tres. Esperando estoy aún a que vuelva el Internet.

martes, junio 21, 2016

Reclamaciones




-          ¡Que pase el siguiente!

-          Hola Dios.

-          Hola, hijo ¿Qué querías?

-          Vengo a quejarme del mundo, así en general…

-          Ah, pues a mí no me vengas con quejas, yo no me hago responsable. Os di libre albedrío y mira en qué mierda habéis convertido el planeta. Ahora apechugad con las consecuencias de vuestros actos…

-          ¿Y un diluvio o unas plagas no nos puedes mandar? Al menos así escarmentaríamos.

-          ¿Pero qué dices? Si no paro de mandar maremotos, tifones, virus, terremotos,… Si hasta descarrilo trenes y vuelco barcos… Pero sois tan cabezones que no captais el mensaje, estáis tan obcecados contemplando vuestro propio ombligo que  volvéis a reconstruir lo destruido, volvéis a reproduciros, y cada vez sois más, más locos, más ambiciosos y más descontrolados…

-          Entonces Dios, ¿Qué podemos hacer?

-          Ya nada, la culpa fue mía por confiado…

-          Pero, ¿Y la Iglesia?, ¿esos no tienen nada que decir? Podrían ayudar a reconducir la humanidad.

-          Esos son como los políticos, se aprovechan de la esperanza de la gente para enriquecerse y les importa un carajo todo lo que pase más allá del umbral de su casa ¿Qué te pensabas?

-          Pues no sé… ¿Pero esto es el cielo no?

-          No, es un sueño de mierda…

domingo, junio 19, 2016

Buenos días


Existe una lluvia que dice cosas y me despierta. Madrugo un día más queriendo tener la fuerza e ilusión de antaño, pero me falta la chispa que entonces encendía mis calderas y movía mis motores contra viento y marea. Apago la alarma porque me molesta, pero no le doy las gracias.

Hoy me cuesta dar el salto, me caigo de la cama a plomo como un cadáver inerte relleno de piedras. Camino arrastrando las ganas de quedarme dormido y abro la mampara esperando que el agua caliente me insufle su fuego en las venas,... pero ni por esas. 

Ya no canto canciones de amor en la ducha, ni tomo el café a toda prisa queriendo pisar cuanto antes el mundo, me freno. Me frena la poca esperanza que tengo en el día que está por delante. Me apena la triste rutina que me he construido yo solo, de alarmas, relojes, horarios y fines, de tareas vanas, de cosas fútiles que se han convertido en un campo de juego sin alma, con áreas marcadas y medidas fijas, con pautas dictadas por no sé qué causas, el confort que dicen, o el temor de irse y mirar al borde de una vida nueva. 

Valor, ¿dónde estás cuando más se requiere? En el fondo de un pozo reseco, oculto de aquellos que cuando floreces te tachan de incierto. 

Y así día a día nos vamos muriendo aquellos que cuando pensamos vamos más allá de los diez mandamientos, de las cuatro esquinas y los cuatro vientos; los que nunca seremos felices por haber pensado demasiado tiempo.

miércoles, junio 08, 2016

Sapiencia (infinita)



- Maestro, necesito el consejo de tu inifinita sapiencia.

- Dime, joven aprendiz, ¿Qué te inquieta?

- Se trata de un tema personal relativo al amor y a los sentimientos. 

- Mi especialidad, cuéntame...

- Pues verás, oh, maestro: hace tiempo conocí a una joven de la cual acabé enamorándome ciegamente, más ella no me corresponde y su negativa me ha dejado cabizbajo y melancólico. Dime, tú que tienes respuesta para todo y para todos ¿Qué puedo hacer?

- Mi joven alumno, la solución más clara pasa por buscar quien te vuelva a enamorar, debes pasar esa página del libro y conocer  a otras mujeres, deleitarte de su compañía y de sus encantos, y hallar de nuevo el sentimiento puro que una vez sentiste por esa persona.

- Pero maestro, ninguna otra me complace ahora. Solo su recuerdo enciende mi pecho, y veo a las demás como meras sombras desprovistas de figura y forma. No concibo amar a ninguna otra.

- ...

- ¿Maestro…?

- ¡Mira, un pájaro!

domingo, junio 05, 2016

Peligro desidia



Con la realidad incrustada en su piel tras años de monotonía y letárgica rutina, le era imposible soñar con la fuerza de unos ojos nuevos. Dejaba pasar los días y los meses como se escurre el agua en un arroyo poco profundo: sin fuerza, sin alegría, sin ganas ni esperanza...

Cuando encontraba algo que le podía despertar de su letargo, enseguida surgían los miedos de antaño, los temores de un futuro incierto, el terror a revivir aquello que le había dejado tan profundas marcas que cualquiera creería que había nacido así. Acababa por enterrarlo y rechazarlo, anteponiendo el miedo al dolor de un destino incierto, al disfrute de un ahora placentero aunque probablemente fugaz.

Al principio pensó que sería pasajero, que recuperaría sus ganas y sus fuerzas con el tiempo, pero no sucedió. La desidia se instauró en su alma firmemente, como quien se queda a vivir en un cálido hogar sin decir nada, en silencio y sin molestar, sin mirarte apenas a los ojos, hasta que te das cuenta de que se está comiendo tu comida y vistiéndose tu ropa. Convirtiéndose en ti.